
Los científicos han modificado un antibiótico de la familia de los betalactámicos para que se pueda conectar a un sensor, lo que les permite detectar la presencia de bacterias resistentes al tratamiento.

Los científicos han modificado un antibiótico de la familia de los betalactámicos para que se pueda conectar a un sensor, lo que les permite detectar la presencia de bacterias resistentes al tratamiento.