Un equipo de investigadores ha desarrollado un nuevo tratamiento para la tuberculosis (TB), que tiene el potencial de ser «ampliado» para las pruebas clínicas.
Con un inhalador, los pacientes pueden tomar este tratamiento, que ayuda a reducir el nivel de bacterias en los pulmones que causan la tuberculosis, al tiempo que refuerza el sistema inmunitario del paciente para combatir la enfermedad.